La magia estaba empezando a funcionar. Eso le preocupaba mas que un grupo de locos con una bomba atómica, tarea en la que no habían logrado ningún avance, todo sea dicho. El motivo por el que le preocupaba es que hasta hace nada la gente que se dedicaba a la magia pertenecía esencialmente a dos categorías no necesariamente excluyentes, la de chiflados y la de timadores. Pero ahora resultaba que algunos “hechizos” de repente empezaban a producir efectos reales, aunque no siempre los que se pretendían. En la mayoría de los casos eran cosas inocuas, pero, de tanto en tanto alguien resultaba muerto, o gravemente herido.
Como él nunca había tenido el mas mínimo interés en ese tipo de cosas no tenía ni idea de que tipo de conjuros pretendía hacer la gente. El único que recordaba era el de una chica que le había recomendado echar hacia atrás no sé que flores haciendo a la vez algo con un perfume, o una cosa similar para paliar una racha de mala suerte, que no parecía algo proclive a causar ningún daño, pero el brujo le había comentado casos que habían acabado muy mal, y la cosa apenas había empezado según él
Por supuesto no era magia, tal cuál se solía entender, pero la realidad era bastante peor. Mucha gente había oído hablar de la ley de Clark “Una tecnología lo bastante avanzada es indistinguible de la magia”. Bien, por ahí iba el asunto, pero con un toque retorcido y ominoso, y quizás algo incluso mas perturbador. Se trataba de una tecnología diseñada específicamente para funcionar como si fuera magia, pero creada de tal manera que resultase casi imposible realizar una “ingeniería inversa”. Era un poco como cuando al código compilado de un programa, se le realizaba un proceso de ofuscación, para que los desensambladores no mostraran nada inteligible en el código fuente que generraban a partir del archivo compilado.
Por supuesto no sabía todos los detalles, ni era probable que llegase a conocerlos nunca, pero había reunido varios elementos que le permitían hacerse una pequeña idea de la naturaleza de esa magia. Los primeros indicios los había obtenido en la excavación arqueológica. Para empezar el descubrimiento de la misma se debía precisamente a que la magia había despertado, y a lo largo de todo el yacimiento había múltiples evidencias que había intentando analizar con un equipo científico pensado para arqueología y no investigación de física fundamental . Luego toda la escena con el esqueleto reanimado, entraría en el apartado de nigromancia. Luego todas las capacidades de la espada se podían encajar con historias de espadas encantadas.
Y, desde luego, estaba el brujo emisario de Crom, del que había podido aprender muchas cosas, aunque no era fácil entenderse con él. Para empezar no estaba claro que había en la cabeza de ese individuo. Por lo que había podido deducir el cuerpo provenía de una persona normal de esos tiempos, y al menos parte de los recuerdos de quién había sido entonces estaban ahí. Pero había mas, rasgos de otra personalidad, una que sabía de magia, de Crom y de épocas distantes, y esa era la personalidad dominante, aunque no anulaba del todo a la otra y, de alguna manera, convivían.
La persona que había sido el brujo en esta tierra parecía ten conocimientos científicos de física nivel universitario, pero no tanto de informática. Había intentado explicarle la analogía del software ofuscado varias veces pero le costaba que la entendiera. Tuvo que darle muchos detalles sobre lo que era un código compilado, es decir, traducido a instrucciones que, directa o indirectamente (sí había una capa intermedia entre el código intermedio y el procesador, lo que permitía que un mismo programa compilado pudiera ejecutarse en procesadores con diferentes instrucciones) pudiera entender el procesador del ordenador, osea, lo que encargaba de que este hiciera cosas. Y tuvo que explicarle aquello de que era el código fuente, un lenguaje entendible por los humanos que seguía una serie de reglas. Tuvo que explicarle que había una cosa llamada compilador que convertía el código fuente a código compilado. Y luego que era un desensamblador, un programa que, a partir del código fuente lo reconvertía, si era código intermedio, a algo similar a lo que había escrito el programador o, en el peor de los casos, a algo llamado hexadecimal. Al final había tenido que desistir de dar mas explicaciones y recomendarle que buscase en internet mas información al respecto.
Las explicaciones en sentido contrario no iban mucho mejor. El brujo le intentaba dar explicaciones sobre como funcionaba la magia, mas allá de la parafernalia, pero le costaba sacar nada en claro de lo que comentaba. Además, se notaba que al mago le disgustaba hablar con él de esos temas, y no se esforzaba en hacerse entender. No paraba de decirle, a la mínima ocasión, que tendría que estar haciendo cosas de bárbaros, como entrenar mucho mas con la espada, y no limitándose a ir a una sala de armas, y que tenía que ir mas a los bares a emborracharse, tal vez robar algo aquí y allá y ese tipo de cosas. No entendía como el que debía ser el bárbaro de esa historia se dedicase a algunas de las tareas mas sofisticadas de la sociedad en la que vivía, empezando por la física teórica, y despotricaba contra Crom por haber aceptado que semejante personaje pudiera llevar su espada.
Por lo visto, según el brujo, los dos únicos motivos por los que Crom no le había aniquilado era porqué estaba trabajando en la excavación con una identidad falsa, y que se había hecho pasar por un vulgar técnico de laboratorio y ocultar todas sus investigaciones fuera del protocolo arqueológico sin que nadie sospechase. El otro motivo era que presentaba una tremenda singularidad en su genética y su fisiología, aunque, haciendo gala del hermetismo típico de los brujos de las historias, se negaba a darle ninguna pista de en que consistían.
Pese a todas esas dificultades de entendimiento creía haber cogido parte del cuadro general. Aunque según el brujo, ilustrado por Crom en esas cosas, los modelos cosmológicos actuales eran un puro disparate, sí había algo que se ajustaba por encima a lo que en esos modelos se denominaban materia oscura y energía oscura. Crom se negaba a darle al brujo ningún detalle de nueva física, pero lo que sí le dijo es que la distribución de esas partículas que los físicos humanos no habían sido capaces de detectar en laboratorio en mas de 50 años no era constante, y que, en ese momento el flujo de las mismas en el entorno de la tierra estaba creciendo rápidamente. Eso, según Crom, iba a tener muchos efectos. El relacionado con la magia provenía de que mucha de las tecnologías que generaban esa magia habían llegado a la tierra tiempo atrás, usaban esas partículas como fuente de energía y habían empezado a despertar, e interactuar con los humanos, y, según aumentase el flujo oscuro, se volvería cada vez mas poderosa.
Como todo eso le parecía muy interesante le había pedido en algunas ocasiones al brujo que le enseñara a a él a usar esa magia, y también que le dejase hacer estudios de laboratorio mientras hacía sus encantamientos, a ver si, pese a las dificultades con que había sido fabricada, podía obtener alguna pista de como funcionaba esa tecnología, y los principios físicos implicados. Ambas peticiones sacaban al brujo de sus casillas, y terminaba lanzándole de manera furibunda, algún hechizo menor a modo de castigo. En una ocasión le había lanzado desde la ventana de un cuarto piso y había logrado salir indemne casi de milagro.
Hoy había sido uno de esos días, y la conservación había terminado con un “Vete por ahí a hacer el bruto y deja de intentar ganar un premio nobel a mi costa, desgraciado”, a lo que había respondido que tampoco es que él hiciera demasiadas cosas de brujo. En todo caso se había llevado la espada y algunos de los artilugios de poder antiguos y había salido a seguir una posible pista sobre la ubicación de la bomba atómica esa de marras. Tenía que ir a una nave en un polígono bastante apartado a reunirse con un desconocido que se había puesto en contacto con él en un foro de internet dónde había preguntado no por la bomba nuclear directamente, claro, sino por alguno de los elementos que alguien necesitaría para ese propósito.
Una bomba atómica requiere primero una explosión convencional, aunque con una distribución específica. Hay varias maneras de crear explosivos químicos. Había buscado en Internet diversas posibilidades, usando diversas sustancias, y había buscado dónde se pudieran estar distribuyendo cantidades sospechosamente grandes de esos compuestos. Realmente era trabajo policial standard y no esperaba dar con nada que se le hubiera escapado a la seguridad nacional, pero bueno, no se le ocurría otra forma de “hacer de bárbaro” y tampoco tenía nada mejor que hacer ese día.
Al llegar al polígono empezó a sentirse intranquilo y a tener la clara sensación de que algo no iba bien. Aún así siguió con la agenda prevista, se bajó del coche y avisó por whatsapp a su contacto de que ya había llegado. Al poco rato vio aparecer a una persona vestida de negro, con una capucha puesta. Sin mediar palabra sacó una espada corta, una típica espada ninja, que llevaba a la espalda y se lanzó hacia él con una velocidad inhumana. De no haber sido porqué el mismo tenía fuerza y velocidad por encima de los standards humanos, y porqué la espada, de alguna manera, aumentaba sus reflejos y habilidades de lucha, habría muerto en el primer ataque. Pero, incluso con todas esas ventajas de su parte, incluyendo una espada de mayor alcance, le estaba costando mucho evitar que le hirieran.
En un momento dado quedaron enganchado un instante a distancia corta y el oponente abrió la boca en un gesto de esfuerzo, mostrando los típicos colmillos de un vampiro que parecían bastante auténticos y no las típicas imitaciones postizas. Impulsado por la curiosidad, y también como una estrategia de lucha, intentó agarrarle para hacerle una proyección, y notó que el cuerpo de su rival estaba anormalmente frío.
Aparentemente su oponente notó lo que estaba pensando y, por primera vez, habló para decir “Sí, soy un vampiro, y también un ninja, y alguna cosa más, que tal vez llegues a descubrir si logras salir de aquí vivo”. Mientras decía eso había logrado zafarse de su agarre, con insultante facilidad, y había vuelto a tomar distancia y adoptar una guardia de espera con la espada. En ese momento se escucharon sirenas y vimos a lo lejos luces de coches de policía. Al vampiro ninja ése no debió hacerle ninguna gracia esa perspectiva y, juntando las manos, hizo el mismo hechizo que había usado el mago para sacarle volando por la ventana, mandándole al suelo y hacerle rodar varios metros. Cuando se recuperó ya no había rastro de su enemigo. Los coches de policía habían cambiado de dirección, señal de que, por suerte, lo que fuera que estuvieran persiguiendo no estaba relacionado con ellos dos. Seguramente debería haberse preocupado de otras cosas, pero lo primero que se le vino a la mente fue :¿Hay algún relato que incluya vampiros en las novelas del famoso bárbaro que rezaba a Crom?
V parte se espera con ganas!!!!
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